El aspecto de la piel de los recién nacidos varía según el momento del embarazo en que hayan nacido. Los bebés prematuros presentan piel fina, de aspecto transparente, que puede estar cubierta de lanugo (vello fino y aterciopelado). También estarán todavía cubiertos con vérnix o unto sebáceo, una sustancia blanca y grasa que protege su delicada piel mientras se encuentran en el líquido amniótico. Cuánto más a término esté el embarazo, menor será la cantidad de lanugo y vérnix que tenga el bebé al nacer, pero los primeros días después del nacimiento puede pelársele la piel.
Los bebés de todas las razas y orígenes étnicos nacen con la piel bastante clara y por lo general de aspecto rosado. El tono rosado proviene de los vasos sanguíneos de color rojo, que se traslucen a través de la piel del bebé, que todavía es fina. El verdadero color de la piel aparecerá gradualmente, durante el transcurso del primer año.
Alrededor del 30 al 40 por ciento de los bebés nacen con acné miliar, pequeños puntos blancos o amarillos en el rostro que tienen el aspecto de granitos. Generalmente desaparecen en tres o cuatro semanas sin ningún tratamiento especial. Si tu bebé tiene granitos con pus que le dejan marcas de color marrón oscuro cuando se revientan, probablemente tenga melanosis pustulosa, una erupción del recién nacido que es más común en los bebés afroamericanos. No es necesario ningún tratamiento. Las marcas desaparecerán cuando tenga tres o cuatro meses.
miércoles, 15 de junio de 2016
El aspecto del recien nacido
Los recién nacidos tienen cabezas grandes, poco cuello, piernas cortas y torsos hinchados. De hecho, se parecen mucho a E.T. (o Mr. Magoo). Dado que el recién nacido promedio ha estado alrededor de 12 horas tratando de pasar por el canal del parto, probablemente su cabecita se vea deformada o con forma de cono. Los bebés nacidos por cesárea, que no tienen que atravesar el canal del parto, llevan una ventaja en lo que respecta a belleza: sus cabezas no se comprimen, de manera que llegan al mundo lindas y redondas.
No debes preocuparte demasiado por las llamadas fontanelas o partes blandas en la cabeza de tu bebé. Éstas son aberturas del cráneo que permiten que los huesos se compriman lo suficiente como para poder pasar por el canal del parto. La fontanela posterior tarda alrededor de cuatro meses en cerrarse, mientras que la fontanela anterior lleva entre nueve y 18 meses. Es también de esperar que los genitales estén algo inflamados debido a la dosis extra de hormonas femeninas que recibieron de mamá justo antes del nacimiento. (Las hormonas adicionales producen esta hinchazón tanto en los niños como en las niñas.) La cara también puede estar hinchada por el traumatismo que se produce como consecuencia de atravesar el canal del parto.
No debes preocuparte demasiado por las llamadas fontanelas o partes blandas en la cabeza de tu bebé. Éstas son aberturas del cráneo que permiten que los huesos se compriman lo suficiente como para poder pasar por el canal del parto. La fontanela posterior tarda alrededor de cuatro meses en cerrarse, mientras que la fontanela anterior lleva entre nueve y 18 meses. Es también de esperar que los genitales estén algo inflamados debido a la dosis extra de hormonas femeninas que recibieron de mamá justo antes del nacimiento. (Las hormonas adicionales producen esta hinchazón tanto en los niños como en las niñas.) La cara también puede estar hinchada por el traumatismo que se produce como consecuencia de atravesar el canal del parto.
Cuidados de tu recién nacido
Es importante mantenerlo limpio y seco. Dobla la parte de arriba del pañal hacia abajo, destapando el ombligo y el muñón para que quede expuesto al aire y no esté en contacto con la orina (o compra pañales para recién nacidos que ya vienen recortados por delante para dejar el muñón al aire).
En algunas clínicas y hospitales se recomendaba a los padres que limpiaran diariamente la base del muñón umbilical con un pedacito de algodón mojado en alcohol. Sin embargo, los investigadores han encontrado que los cordones umbilicales que no reciben ningún tratamiento cicatrizan más rápido y sin infección que los que son rociados con alcohol.
En algunas clínicas y hospitales se recomendaba a los padres que limpiaran diariamente la base del muñón umbilical con un pedacito de algodón mojado en alcohol. Sin embargo, los investigadores han encontrado que los cordones umbilicales que no reciben ningún tratamiento cicatrizan más rápido y sin infección que los que son rociados con alcohol.
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